Carrito 0

una pequeña editorial que se inspira en nuestra pasión por el mar

 
fondo.jpg

Es sorprendente el constatar que en nuestras venas la sangre fluye con el mismo porcentaje de sal que en el océano; tenemos sal en nuestro sudor y en nuestras lágrimas; nuestra piel es suave como la de un delfín; nuestros dedos están ligeramente palmeados; flotamos y somos hidrodinámicos; y estamos cubiertos por una fina capa de grasa subcutánea. Incluso tenemos la capacidad, al igual que cualquier mamífero marino, de aminorar el ritmo de nuestro corazón para descender a grandes profundidades.

Somos mar.

ya a la venta

Libres en el mar

fondocolor.jpg